Historia

Mivv, escapes por pasión

En el origen de todo está una gran pasión: los motores.

Es el año 1969; el lugar, la zona industrial de la provincia de Teramo, en Abruzzo.

Allí nace la Metal Industria Val Vibrata, conocida enseguida como MIVV.

Las dos ruedas están todavía lejanas: empezamos produciendo solo escapes para coches y lo hacemos durante más de veinte años, con un buen éxito, tanto que en 1982 y en 1988 construimos la segunda y la tercera planta de producción.

En aquellos 25 mil metros cuadrados se oye el eco de otro estruendo, el de las motos. Estamos en los años Noventa y nuestra empresa empieza a flanquear la producción de escapes para motos a la de escapes para automóviles.

Plantas Mivv

A la vanguardia desde 1970

Lo que distingue esta historia es la capacidad técnica de la empresa: un nivel altísimo que permite proyectar y producir escapes para moto con un elevado contenido tecnólogico, pensados y fabricados para satisfacer las exigencias de los productores de motociclos y de los mismos motociclistas.

Nuestro objetivo era y es siempre el mismo: proporcionar terminales de escape fiables y capaces de garantizar el máximo en lo que se refiere a prestaciones y emociones. Un objetivo que nos ha llevado a alcanzar cimas elevadas, también el en mundo del racing, en el que hemos colaborado con team oficiales involucrados en campeonatos italianos, europeos y mundiales.

Tecnología Mivv